
El tiempo,
espacio cuantificable o abstracto encargado
de ponerle límites a dos puntos exactos
de nuestras vidas.
El tiempo,
ese maldito bastardo...
el que se empeña en pasar veloz cuando todo va bien,
el que se empeña en pasar lento y peson cuando todo va mal.
El tiempo,
el que todo lo cura...
como si el desamor fuera partirse una pierna,
que por mucho que pongas de tu parte
para el que el hueso quede soldado,
simplemente es el tiempo el que puede soldarlo.
Ya puedes guardar reposo,
tomar antiinflamatorio,
o poner la pierna en alto...
que el hueso solo lo suelda el tiempo.
Supongo que igual ocurrirá con el corazón cuando queda destrozado,
aunque no hay reposo,ni medicina que ayude a curarlo,
a veces ni el propio amor puede,
ni la locura,ni estar con los amigos,
ni la cerveza...
Solo el tiempo,
solo el maldito bastardo...
el que se empeña en pasar lento y pesón cuando todo va mal...
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